domingo

MARI TRINI Y ALBERTO CORTEZ


En un recital que Mari Trini ofreció en Madrid, en el antiguo Teatro Universal, al final de los ochenta, la cantautora invitó a su amigo Alberto Cortez para interpretar a dúo una bella canción del argentino, "Hay que ver, hay que ver", que le gustaba especialmente a Mari Trini. Quizás también el hecho de que en aquellos tiempos ambos grababan con el sello Hispavox, hicieron recomendable este dúo, que suena de maravilla en las voces de tan estupendos artistas.
Hay que ver... hay que ver... cómo pasan los años!
Parece que fue ayer que pisé un escenario
por la primera vez, tenía tanto miedo,
que por hacerlo bien, me entregué todo entero.
¡Hay que ver... hay que ver...cómo pasa la vida!
Parece que fue ayer que dejé mi guarida,
para echarme a volar con mis alas cachorras
y empezar a juntar pedacitos de gloria.
¡Hay que ver... hay que ver...cuánto tiempo ha pasado!
Yo sigo como ayer, igual de enamorado
de la luz y el color, del amor a hurtadillas,
del sencillo valor de las cosas sencillas.
Nada tengo de más, ni tampoco de menos,
ni he querido jamás jugar al ""chico bueno"".
No me gusta el sabor de arrepentimiento
ni tampoco el color de los predicamentos.
Si han podido pasar cosas malas y buenas,
el balance final ha valido la pena.
La presea mejor que jamás he tenido
es sentir emoción con la palabra ""amigo"".
¡Hay que ver... hay que ver... cómo pasan los años!
Parece que fue ayer que pisé un escenario
por la primera vez, tenía tanto miedo.
¡Hay que ver... hay que ver...aún lo sigo teniendo!