En un muy reciente concierto-homenaje a Jose Luis Perales en Argentina, el cantautor interpreta una de sus viejas canciones, "Y tú te vas", que fue éxito en los setenta, poco después de "Celos de mi guitarra". Sin ser una gran canción, sí lo sificientemente evocadora como para que sus seguidores argentinos ovacionen su actuación. "Yo te di, te di mi sonrisa mis horas de amor, Mis das de sol, mi cielo de Abril Te di mi calor, mi flor, te di mi dolor Te di mi verdad mi yo, te di lo que fui. Te ofrec la piel de mis manos, mi tiempo mejor Mi humilde rincn, mis noches sin ti. Mi vida y mi libertad y un poco de amor. Lo poco que fui, mi amor, lo poco que fui. Y t te vas, que seas feliz, te olvidars de lo que fui, Y yo en mi ventana ver la maana vestirse de gris. Yo te di, la luz de mis ojos, mis horas de miel, Mi llanto de hiel, mi respiracin. La luz de mi amanecer, mi lea y mi hogar. El canto de mi gorrin y un poco de pan. Y t te vas, que seas feliz, te olvidars de lo que fui, Y yo en mi ventana ver la maana vestirse de gris."
La canción con la que José Luis Perales se lanzó al mundo de la interprtación, a comienzos de los setenta, y que fue un rotundo éxito. En este video vemos a Perales en dos momentos de su vida artística, cantando este tema que, como es lógico, es muy querido por su autor. Han pasado los años, pero la inspiración, el romanticismo y la sensibilidad permanecen inolvidables en su alma...y en las nuestras. "Yo sé que tienes celos de mi guitarra yo sé que lloran tus ojos cuando me ves abrazarla así yo sé que tienes niña, herida el alma Yo sé que por las noches cuando te marchas cruzas llorando mi patio como una luz que se apaga así yo sé que tienes niña, herida el alma Yo sé muy bien que te has sentido felíz sentada junto a mi hoguera dejando tu primavera pasar y sé tambien lo mucho que me has querido y alguna vez he sentido, dolor. Yo sé que tienes celos de mi guitarra yo sé que tiemblan tus manos cuando me ves abrazarla así yo sé que tienes niña, herida el alma. No puede ser mi adolescencia pasó dormida está como un niño entre unos libros que nunca aprendí recuérdame y vive tus quince años yo te prometo soñarlos, adiós..."
Una de las más bonitas canciones de Paloma San Basilio, que expresa como nadie el dolor de un fracaso sentimental y la dificultad de empezar de nuevo. A este tema le sigue otra de las canciones que también se hizo popular, aunque la calidad diste mucho de la primera. "Demasiado herida Por tu culpa amigo yo he quedado Demasiado herida Que volver a verte ni pensarlo. Pobre del que venga, y pretenda ahora manejar mi vida, Quiera entrometerse intentando amarme con una mentira. Demasiado herida, Ya casi parezco un gorrion sin alas, Como si yo fuera menos que la nada, Como una gaviota que perdio su playa Demasiado herida, Para estar consiente de lo que me pasa, Para estar planeando lo que hare mañana, Si tal vez mi vida aqui termino. Demasiado herida Para que me pidas empezar de nuevo Pagaras la culpa quiera Dios, que jamas te ocurra. Demasiado herida. Abre bien los ojos es la despedida. Y al cerrar la puerta debes olvidarme, por toda la vida. Demasiado herida, Ya casi parezco un gorrion sin alas, Como si yo fuera menos que la nada, Como una gaviota que perdio su playa Demasiado herida, Para estar consiente de lo que me pasa, Para estar planeando lo que hare mañana, Si tal vez mi vida aqui terminó..."
Calamitosa grabación en directo de la bella canción "Pobre Juan", interpretada por Alberto Bourbon, uno de los cantautores más interesantes de los setenta, que no tuvo demasiada suerte ni en su profesión ni en su vida personal. Fue Raúl Matas el que le hizo cantar por sorpresa en su programa de radio, ante la cara de circunstancias de Mari Trini y el tachín tachín del músico. Sin embargo, dada la rareza del video, he decidido colgarlo para los admiradores de aquel enorme artista, entre los que me encuentro en butaca de primera fila. "Pobre Juan tú que tocabas tu organillo a cambio de un pitillo y de un poco de pan..."
Eran los comienzos de Ricky Martin, "cantante" que ha triunfado en medio mundo y no me pregunten por qué. El mérito del video lo aporta Sasha, una elegante cantantante mexicana que obtuvo un éxito mucho menor que su compañero, aunque le superase ampliamente en estilo y calidad interpretativa. De ella no se supo casi nada en España. De él, por el contrario, demasiado. "Entre un silencio entre un te quiero Estrenaré mis besos nuevos Una y otra vez como hielo al sol Yo me desintegro en las garras de tu amor Llegas a mi te pierdes dentro Y vivo el todo en un momento Fuego abrasador mil grados de pasión Antorchas de cristal se encienden en la noche Todos mis caminos van a ti Y en pleno vuelo Corren mil hormigas por mi piel desnuda Ya la noche entera se hace muda Sin respiro sin control Beso a beso sin temor Tu y yo amándonos Todos mis caminos van a ti Y en pleno vuelo Corren mil hormigas por mi piel desnuda Ya la noche entera se hace muda Suena el tic tac de un reloj Detenedlo por favor El tiempo de este amor es cuestión de dos Me haces llegar al paraíso En el momento mas preciso Fuego abrasador mil grados de pasión Antorchas de cristal se encienden en la noche Todos mis caminos van a ti Y en pleno vuelo Corren mil hormigas por mi piel desnuda Ya la noche entera se hace muda Sin respiro sin control Beso a beso sin temor Tu y yo amándonos Todos mis caminos van a ti Y en pleno vuelo Corren mil hormigas por mi piel desnuda Ya la noche entera se hace muda Suena el tic tac de un reloj Detenedlo por favor El tiempo de este amor solo es cuestión de dos Sin respiro sin control Beso a beso sin temor Tu y yo amándonos"
"Distancia" es, sin lugar a dudas, una de las mejores canciones del maestro Alberto Cortez. En esta ocasión la canta junto a Vicky Larraz, cantante española que fue la voz de Olé Olé cuando Marta Sánchez abandonó el grupo. También Vicky lo intentó en solitario, pero sin la suerte de su predecesora. Una auténtica delicia este dúo del genio argentino y la alumna española. "Viento, campos y caminos… distancia, Qué cantidad de recuerdos de infancia, amores y amigos… distancia, que se han quedado tan lejos. Entre las calles amigas… distancia del viejo y querido pueblo donde se abrieron mis ojos… distancia, donde jugué de pequeño. Un corazón de guitarra quisiera para cantar lo que siento. Allí viví la alegría… distancia de aquel primer sentimiento que se ha quedado dormida… distancia entre la niebla del tiempo. Primer amor de mi vida… distancia, que no pasó del intento; primer poema del alma… distancia, que se ha quedado en silencio. Un corazón de guitarra quisiera para cantar lo que siento. ¿Dónde estarán los amigos… distancia, que compartieron mis juegos? ¿Quién sabe donde se han ido… distancia, lo que habrá sido de ellos?. Regresaré a mis estrellas… distancia, les contaré mi secreto: que sigo amándo a mi tierra… distancia, cuando me marcho tan lejos. Un corazón sin distancia quisiera para volver a mi pueblo."
Otro de los últimos éxitos del gran Vicente Fernández, uno de los máximos exponentes de la música ranchera. En España ha sido, sin lugar a dudas, el favorito del público en esta faceta artística, por delante de otros grandes como Antonio Aguilar, Pedro Infante o Jorge Negrete. "A quién vas a amar más que a mí, dime para feliz felicitarlo yo, yo a nadie amaré más que a ti, no tengo ni por quien, ni porque un día negarlo no. No vas a hallar, al ser maravilloso, al ser perfecto, que rebase éste amor y que en efecto, te entregue todo y más de lo que di. Tendría que ser, alguien que como yo no sea un desastre, ya vez, a la basura me mandaste, y aun puedo pensar, que a nadie vas a amar, como me amaste. A quién vas a amar más que a mí, Dime para mandarle mi psicólogo, después de vivir junto a ti, en dos tres cosas él tendrá que ser mi homólogo. Pero no, no vas a hallar, al ser maravilloso al ser perfecto, que rebase éste amor y que en efecto, te entregue todo y más de lo que di. Tendría que ser, alguien que como yo no sea un desastre, ya vez, a la tiznada me mandaste, y aun puedo pensar, que a nadie vas a amar, que a nadie vas a amar, como me amaste."
Demis Roussos, el cantante griego más universal, dotado de una voz irrepetible y personalísima, triunfó en todo el mundo cantando en inglés, en español y en otros muchos idiomas. En España y Latinoamérica con canciones traducidas por grandes letristas, como la inigualable "Morir al lado de mi amor", quizás la mejor canción romántica de todos los tiempos. En esta ocasión, vemos y oimos al genial cantante en uno de sus éxitos traducido al alemán, país en el cual también consiguió arrastrar a una legión de admiradores con la personalidad y la fuerza de su fantástica voz. Lástima que poco a poco la fuese perdiendo, teniendo que acudir al play-back en sus posteriores actuaciones televisivas.
Marco Antonio Solís, líder del mítico grupo "Los Bukis", ha sido y sigue siendo uno de los artistas más prolíficos de la música hispana. Uniendo a una interminable lista de canciones escritas y grabadas, en la época de Los Bukis y después en solitario, una innegable calidad, ha conseguido algo verdaderamente difícil, pues cantidad y calidad suele estar reñidas. No es el caso de Marco Antonio, que además de todo ello también ha compuesto para otros artistas, como lo hizo para nuestra querida Rocío Durcal, que inmortalizó la maravillosa "Como tu mujer". En este video, el cantautor interpreta su canción insignia, la estupenda "Tu cárcel". "Te vas amor si asi lo quieres que puedo yo hacer tu banidad no te deja entender que en la pobreza se sabe querer... quiero llorar y me destroza que pienses asi, y mas ahora me quede sin ti, me duele lo que tu vas a sufrir... pero recuerda nadie es perfecto y tu lo veras mas de mil cosas mejores tendras pero un cariño sincero jamas.... vete olvidando de eso que hoy de jas y que cambiaras por la aventura que tu ya veras sera tu carcel y nunca saldras"
Uno de los mayores éxitos que obtuvo Demis Roussos en España y en Latinoamérica fue la canción "Morir al lado de mi amor", que fue el broche de oro de una carrera llena de triunfos. La versión original en inglés es la que aparece en este video, que tuvo la fortuna de contar con una espléndida traducción al español. El resultado fue una de las más hermosas y redondas canciones que jamás se han grabado, pues la orquestación, incluyendo los majestuosos coros, elevaron la pieza a la categoría de mito. "Si tengo que morir Querré que estés allí Sé que tanto amor Me ayudará a descender Al más allá Entonces diré Adios Sin miedo y sin dolor En la soledad Reviviré los años de felicidad Para cruzar el umbral No deseo nada más Acariciado por tu voz Morir al lado de mi amor Me dormiré mirándote El tiempo que pasó Jamás nos separó El nos unirá En un rincón profundo de la eternidad A la hora del final Solo quiero tu mirar con tu perfume alrededor Morir al lado de mi amor Me dormiré mirándote Para cruzar el umbral No deseo nada más Acariciado por tu voz Morir al lado de mi amor Y dormiré mirándote"