domingo

TE AMARÉ, TE AMO Y TE QUERRÉ


Esta canción, junto a "Hombre marinero", son dos de las mejores canciones de Mari Trini pertenecientes a su segunda etapa, en la cual dio un gran impulso a su carrera después del apoteósico triunfo del álbum "Amores". Este disco, que contó con unos arreglos excepcionales de Waldo de los Ríos, ha sido considerado en España como uno de los LP más importantes de la década editados en nuestro país. En el video, Mari Trini demuestra por qué es considerada una de las mejores, si no la mejor, cantautora española de todos los tiempos.
TE AMARÉ, TE AMO Y TE QUERRÉ
"Te amaré, te amo y te querré, a pesar de nuestra situación,
fui cobarde, y no supe comprender que se iba a pique lentamente
nuestra unión.
Te amaré, te amo y te querré, aunque tenga que temer
un poco más. De puntillas tu ausencia vestiré,
y a la ruleta el futuro apostaré.
Te amaré, te amo y te querré, nunca es tarde, creo yo para empezar
Pues el mundo aun esta en su lugar, y si revienta a tu lado quiero estar.
Solo quiero dejar claro ante ti, que no es fácil hablar de amor así
El amor, siempre casa con honor qué error amor mío qué error
Te amaré, te amo y te querré, a pesar de nuestra situación,
fui cobarde, y no supe comprender que se iba a pique lentamente nuestra unión.
Te amaré, te amo y te querré, aunque tenga que temer un poco más.
De puntillas tu ausencia vestiré, y a la ruleta el futuro apostaré.
Te amaré, te amo y te querré, y a las calles se lo pienso gritar
por orgullo te deje marchar pero te juro que te volveré a encontrar
Te amaré, te amo y te querré, nunca es tarde creo yo para empezar.
Te dejare apagar de un soplo el sol y vivirás en mis brazos y calor."

HOMBRE MARINERO
En lucha con las olas se oye un “te espero”,
espumas blancas rezan hoy por él canciones marineras se oirán
cantadas junto al muelle por una mujer
A tí, hombre marinero que al timón de tu barca
no admites fracasos, tormenta que vences
la mar te la guarda y tu vida acaba…
A tí, hombre marinero que a veces lloras de miedo
plegado en tu barca pidiéndole al cielo
que el mar te devuelva hoy a casa.
Qué bella y que triste está hoy tu barca
a la deriva loca sin capitán, de duelo se ha vestido una mujer
al ver su marinero no regresar
A tí, hombre marinero…"