lunes

NOCHE DE BODAS


Canción que Braulio dedica a una mujer que espera hasta la noche nupcial para decirle a su pareja que su virginidad había volado y no precisamente con él. Braulio no se inmuta y encima la reconforta. ¡Qué tiempos, ahora todo esto nos suena como algo tan lejano que perdió todo su sentido!, pero entonces, cuando la canción triunfó en América, las cosas estaban así, y Braulio pasó por demasiado "moderno". Lo que se reirá ahora el gran cantante canario con esta letra.
"Nos fuimos al hotel discretamente
y atrás quedó el banquete en su apogeo;
los brindis por los novios de amigos y parientes
y el llanto emocionado de tu mamá.
Y, ya en la habitación, te ví nerviosa,
es lógico al pasar de niña a esposa;
pero rompió tu llanto tan desoladamente
y ahogada en los sollozos te oí decir:
"Escúchame tienes derecho a saber que en nuestro lecho
no amanecerán mañana delicadas rosas rojas
que demuestren mi virtud"
Guardaste para mí, y es lo que importa,
intacto tu candor, virgen hermosa.
No tengo que saber cómo ni cuándo;
no tengo que saber con quién o cuánto,
nada romperá el encanto cuando al fin te haga mía.
No busco la virtud donde otros hombres,
ni creo que ahora mi honor esté manchado
y si, por un momento, confieso que he dudado,
ha sido porque hasta hoy lo habías callado.
Pero pensé yo no soy dueño de su vida en el pasado.
No me tiene que dar cuentas, yo tampoco he sido un santo
y no lloro avergonzado.
Guardaste para mí y es lo que importa
intacto tu candor mi niña esposa."