martes

EXITOS DE MANOLO ESCOBAR


Manolo Escobar ha sido durante muchos, muchísimos años, el rey de la copla, el número 1 de la canción española. Grabó infinidad de discos, protagonizó innumerables películas, actuó en espectáculos musicales recorriendo toda la geografía española, cantó en todas las televisiones e hizo populares un incontable número de canciones, adaptando incluso otros estilos a su peculiar forma de interpretar. En esta ocasión nos ofrece una recopilación de éxitos, entre los que figuran "Viva el vino y las mujeres", "En tierra extraña" y "Madrecita María del Carmen". Español hasta la médula, español hasta los huesos, presumió siempre de serlo por donde quiera que fue. Manolo fue el último exponente de una especie que se extinguió, aunque él siga espléndidamente vivito y coleando.
EN TIERRA EXTRAÑA
"Voy a contarles a ustedes lo que a mí me ha sucedío.
Fue la emoción más profunda que en mi vida yo he sentío.
Fue en Nueva York, una nochebuena, que yo preparé una cena
pa invitar a mis paisanos.
En la reunión, toda de españoles, entre palmas, vino y oles,
por España se brindó.
Como estaba prohibido por la ley seca, allí nadie bebía vino de España.
Yo pagué a precio de oro una receta, para que se nos diera vino español.
Vino español, vino español.
El vino de nuestra tierra bebimos en tierra extraña.
Qué bien que sabe ese vino cuando se bebe lejos de España.
Por ella brindamos todos y fue noche de emoción:
la nochebuena más buena que soñar pudo un español.
Mas de pronto se escuchó un gramófono sonar.
Callad todos, dije yo...Y un pasodoble se oyó
que nos hizo recordar.
Oyendo esa música, allá en tierra extraña,
ya nadie reía, ya todos lloraban.
Oyendo esa música, allá en tierra extraña...
Era el pasodoble español "Suspiros de España".
MADRECITA MARIA DEL CARMEN
"Yo quisiera decirle a la gente lo que mi alma siente
cuando pienso en ti: Un amor que te besa en la frente,
dulce y sonriente, contento y feliz.
Madrecita María del Carmen, en mi corazón
se me vuelve tu querer cante campero,
y cantando te digo cuanto te quiero,
flor bendita de mi vida y mi ilusión.
Un altar llevo en mi pecho ardiente a la madre que me dio a mi el ser.
A esa mujer tan buena y valiente, de inmaculada frente
ceñida de laurel.
Madrecita María del Carmen, hoy te canto esta bella canción.
Con ella te brindo mi cariño, y lo mismo que cuando era un niño,
en mis labios pongo el corazón.
De rocío se llena las flores que en la noche bella
beben sin cesar. Y mi alma se llena de amores
cuando pienso en ella y empiezo a cantar.
Y la copla, hecha golondrina, se pone a volar.
Y en llegando hacia mi madre se reclina.
Y en sus brazos de azucena y clavellina
es mi alma la que se pone a soñar.
Con ella te brindo mi cariño, y lo mismo que cuando era un niño,
en mis labios pongo el corazón".