lunes

HAY QUE VER


En esta canción poco conocida, Albrto Cortez se sorprende (como todos los humanos) de lo rápido que pasa el tiempo, pero se reafirma en sus principios, a los que ni siquiera el tiempo es capaz de oxidar. Y es positivo que aún tenga miedo antes de empezar a cantar, subido en un escenario, porque significa que no ha perdido la ilusión de transmitir todo lo que creó y nos ha regalado durante tantos, tantos años. Hay que ver, Alberto, y que sea por mucho tiempo.
"Hay que ver... hay que ver...cómo pasan los años!
Parece que fue ayer que pisé un escenario
por la primera vez, tenía tanto miedo,
que por hacerlo bien, me entregué todo entero.
¡Hay que ver... hay que ver...cómo pasa la vida!
Parece que fue ayer que dejé mi guarida,
para echarme a volar con mis alas cachorras
y empezar a juntar pedacitos de gloria.
¡Hay que ver... hay que ver...cuánto tiempo ha pasado!
Yo sigo como ayer, igual de enamorado
de la luz y el color, del amor a hurtadillas,
del sencillo valor de las cosas sencillas.
Nada tengo de más, ni tampoco de menos,
ni he querido jamás jugar al ""chico bueno"".
No me gusta el sabor de arrepentimiento
ni tampoco el color de los predicamentos.
Si han podido pasar cosas malas y buenas,
el balance final ha valido la pena.
La presea mejor que jamás he tenido
es sentir emoción con la palabra ""amigo"".
¡Hay que ver... hay que ver...
cómo pasan los años! Parece que fue ayer
que pisé un escenario por la primera vez,
tenía tanto miedo. ¡Hay que ver... hay que ver...
aún lo sigo teniendo!"