domingo

EN UN RINCON DEL ALMA / COMO EL PRIMER DÍA


En esta actuación, Juan Carlos Calderón acompaña al piano a Alberto Cortez en dos de sus canciones más conocidas: "En un rincón del alma" y "Como el primer día". Calderón fue un compositor, productor y pianista español que lanzó a la fama a diversos artistas, tanto españoles como latinos, forjándose una merecida reputación en el panorama musical hispano. Fue el artífice de Mocedades, el que llevó a este grupo a Eurovisión y a la fama con temas como "Eres tú" y "Tómame o déjame", y luego a Trigo Limpio con "Rómpeme, mátame".
EN UN RINCON DEL ALMA
"En un rincón del alma donde tengo la pena que me dejó tu adiós.
En un rincón del alma, aún se aburre el poema que nuestro amor creó.
En un rincón del alma, me falta tu presencia que el tiempo me robó.
Tu cara, tus cabellos, que tantas noches nuestras mi mano acarició.
En un rincón del alma me duelen los ""te quiero" que tu pasión me dio.
""Seremos muy felices"", ""no te dejaré nunca"", ""siempre serás mi amor"".
En un rincón del alma tambien guardo el fracaso que el tiempo me brindó;
lo condeno en silencio a buscar un consuelo para mi corazón.
Me parece mentira, depués de haber querido como he querido yo.
Me parece mentira, encontrarme tan solo como me encuentro hoy.
De qué sirve la vida, si a un poco de alegría le sigue un gran dolor.
Me parece mentira que tampoco esta noche escucharé tu voz.
En un rincón del alma donde tengo la pena que me dejó tu adiós.
En un rincón del alma, aún se aburre el poema que nuestro amor creó.
Con las cosas más bellas guardaré tu recuerdo que el tiempo no logró
sacarlo de mi alma, lo guardaré hasta el día en que me vaya yo."
COMO EL PRIMER DIA
"Te sigo queriendo como el primer día, con esta alegría con que voy viviendo.
Más que en el relevo de las cosas idas en la expectativas de los logros nuevos.
Como el primer día de un sentir primero, como el alfarero de mi fantasía.
Con la algarabía de un tamborilero y el gemir austero de una letanía.
Como el primer día te sigo queriendo.
Te sigo queriendo, valga la osadía, con la garantía de mis pobre sueños,
es decir, empeños porque todavía, vive el alma mía de seguir creyendo.
Como el primer día, como el primer beso y el primer exceso de melancolía.
Como la folía del primer intento, como el argumento de una profecía.
Como el primer día te sigo queriendo.
Te sigo queriendo, si no lo diría, sé que no podría con mis sentimientos,
lo que llevo adentro se convertiría en una jauría de remordimientos.
Como el primer día eres el velero, la estrella y el viento de mi travesía.
Mi filosofía, mi apasionamiento, mi mejor acento, mi soberanía.
Como el primer día te sigo queriendo."